
La tan esperada lista definitiva de los pueblos con más encanto de Castilla-La Mancha ha sido revelada, ofreciendo un vistazo a las joyas mágicas que adornan esta región española. El ranking oficial, auspiciado por el Instituto de Desarrollo Local y Estudios Sociales (IDL), una entidad sin ánimo de lucro fundada en 1997, ha destacado la singularidad de 11 municipios castellano-manchegos en su selecto grupo de «Los Pueblos Mágicos» de España.
La iniciativa de «Los Pueblos Mágicos» surge con la noble misión de impulsar el conocimiento y desarrollo turístico de los pueblos participantes en el programa. En el caso de Castilla-La Mancha, esta región se erige con orgullo al contar con 11 localidades consideradas auténticas joyas llenas de encanto.
Los afortunados pueblos que ostentan el título de «Los Pueblos Mágicos» de Castilla-La Mancha son: Aýna, Chinchilla de Montearagón, Letur, Belmonte, Buendía, Arbancón, Brihuega, Yepes, Bogarra, Molina de Aragón y Escalona.
La selección de estos enclaves no es fruto del azar; la asociación IDL emplea criterios cuidadosamente definidos para evaluar diez áreas cruciales de cada municipio. Desde la calidad de vida hasta el patrimonio, las fiestas y tradiciones, la gastronomía, los paisajes y la naturaleza, cada aspecto contribuye a la distinción de estos lugares como auténticos tesoros locales.
La página web de la asociación expone claramente su noble propósito: «ayudar a los municipios a poner en valor sus recursos locales impulsando el Desarrollo Turístico Local». El proceso para incluir un pueblo en el programa de «Pueblos Mágicos» de España implica un trabajo conjunto entre las autoridades locales, técnicos de turismo, asociaciones comerciales y hosteleros. Este proceso culmina con la presentación del expediente como «Pueblo Mágico Candidato» ante el Comité Técnico Nacional de Pueblos Mágicos.
La inclusión en esta selecta red no solo es un reconocimiento honorífico, sino que también brinda a los municipios acceso a servicios de promoción y desarrollo territorial, así como el derecho al uso de la Marca Registrada y Logo de «Pueblos Mágicos de España», consolidándose como un distintivo de calidad y singularidad para cada uno de estos encantadores rincones de Castilla-La Mancha.